Historia de la raqueta – Oscar Leyva

En cuanto al utensilio fundamental para afrontar todos estos juegos, la raqueta de tenisprocede o se inspira en la del juego de frontón y hasta la década de los 1960 se mantuvo casi sin cambios.

Un fabricante inglés de raquetas de tenis, Sir Bussey, conocedor de las cuerdas de tripa que en Lyon fabricaba Pierre Babolat, le visitó en 1875.

Le preguntó si era posible fabricar cuerdas de violonchelo muy largas, ya que estaría encantado en comprarle tantas cuantas fuera capaz de producir.

Babolat, preguntó que para qué las quería, a lo que dijo el inglés: “Sencillamente, para mis raquetas de tenis, pues he llegado a la conclusión de que no hay en el mercado producto mejor que el suyo”.

Leyva te cuenta más

Pero la raqueta tenía pocas posibilidades de evolución. En 1960 René Lacoste, campeón francés, que en 1925 había ganado los primeros torneos internacionales franceses, tuvo la ocurrencia de fabricar una raqueta de acero, invento que siguió perfeccionando con su hijo François Lacoste hasta 1980.

Unos años antes, en 1976, salió al mercado la raqueta de gran tamiz ideada por el norteamericano Howard Head, mejora que supuso una revolución en la historia técnica del tenis ya que tenía un 20 por ciento más de superficie, aunque en la actualidad las raquetas Prince tienen un 50 por ciento más de superficie que las raquetas tradicionales.

En 1987, empezaron a venderse las cuerdas de raqueta que cambian de color, las llamadas stop light, y comenzó una ofensiva en el uso de nuevas fibras, como el twaron, las finas rejillas de los micro-system que hacen posible una tensión muy débil.

También se crearon raquetas compuestas con nuevos y más eficaces materiales, como las raquetas de aluminio o las raquetas de carbono. También se ha trabajado y evolucionad los materiales y formas de la empuñadura.

Oscar Leyva Oscar Leyva Ciudad España Madrid PP Panamá Dubai Miami Copa Davis

Historia de la raqueta
Oscar Leyva